Por desgracia el Internet no es de libre acceso para todos. Existen algunos impedimentos para ingresar a ciertos sitios web, como por ejemplo en Netflix o Pandora para usuarios de ciertos países, gracias a la aplicación de las leyes de copyright. Incluso, las redes sociales o los sitios de noticias están vedadas en algunos otros. No queda otro camino, más que recurrir a los cambios y enmascaramientos de IP, para pasar desapercibidos.
A la par que crece Twitter van apareciendo servicios que nos ayudan a trabajar con esta red social y obtener estadísticas sobre lo que hacemos en ella. Uno de estos servicios es Fruji, una sencilla herramienta que tiene por objetivo analizar nuestros followers y ofrecernos informes sobre la influencia de nuestra cuenta.
La carrera por buscar mejores navegadores no se detiene y la oferta en navegadores alternativos o de código abierto es cada vez más generosa con la aparición de nuevos navegadores que buscan reproducir las funciones y la cuota de uso alcanzadas por los grandes nombres, llámese Chrome, Firefox o IE10. Uno de ellos, es SlimBoat, un navegador alternativo que no ha dado fallas, ni problemas de inestabilidad, lo que desgraciadamente es una característica de otros similares.
¿Qué eliminarías de los sitios web que más visitas si tuvieras la oportunidad? Seguramente estarás pensando en los gifs animados, ciertos marcos de chat (sí esos que hacen un ruido insoportable con cada nuevo "mensaje"), incluso fotos e imágenes que no nos interesan, con tal de preservar el contenido de texto o lo que nos llame más la atención.
Hasta hace relativamente poco tiempo, las operadoras de telefonía móvil tenían un jugoso negocio en base a los mensajes de texto. Factores como el incremento del número de usuarios de smartphones, el mayor uso de redes sociales o la proliferación de las apps móviles han acabado con la mayoría de ese negocio así que las operadoras están intentando dar algunos pasos para volver a introducirse en ese mercado aunque está por ver la efectividad de los mismos.