
A pesar de que las alternativas libres a Office, como LibreOffice u OpenOffice, están disponibles desde hace largo tiempo en la red, el usuario sigue prefiriendo las características del Office de Microsoft. De hecho, muchos usuarios de Windows dicen estar “atados” al SO por el Office, ya que ninguna suite alternativa les ha ofrecido las mismas prestaciones que sus contrapartes libres.
Por ello, y sobre todo en entornos laborales como las oficinas, tener una copia del disco de Office es casi una obligación por si es necesaria en una reinstalación. Puede suceder que el disco se haya rayado, que se haya perdido o también que las claves de producto también estén perdidas. Por ello, Microsoft ofrece una manera de descargarnos la versión 2010 o 2013, de manera legal.








