
Hemos hablado en otras oportunidades de las aplicaciones portables, aquellas que no requieren ser instaladas para funcionar. La ventaja de la portabilidad en un simple USB, así como de poder instalarlas en una carpeta directamente en el ordenador, no deja al margen a los reproductores de vídeo y música. Hoy en día puedes llevar tu reproductor favorito y a tus películas o música favorita a cualquier lugar.
Entre los reproductores de vídeo hay dos que se destacan por sobre el resto. Uno es la versión portable del archiconocido VLC, el otro es el Ligh Alloy, un reproductor que he probado recientemente y que ofrece una buena calidad.








