Las criptomonedas, una tecnología con un futuro incierto

Las criptomonedas, una tecnología con un futuro incierto

Escrito por: Redacción    28 mayo 2018     Sin comentarios     4 minutos

Aunque las criptomonedas han ganado popularidad en los últimos meses, su elevada inestabilidad y volatilidad las hace aún inestables como forma de inversión

Las criptomonedas han llegado a nuestras vidas hace muy poco tiempo y han revolucionado la manera de entender la economía. Se trata de monedas virtuales, que no tienen una representación física y que se mueven exclusivamente por internet. Los usuarios de este tipo de monedas consiguen sus criptomonedas a través de un proceso que recibe el nombre de “minado”, y su funcionamiento es complejo.

Lo es porque necesita que sea un proceso totalmente seguro ya que, al fin y al cabo, estamos hablando de dinero, aunque se trate de una manera diferente de concebirlo. Se habla de este tipo de monedas virtuales desde los años 80, cuando la tecnología dio el salto que nos ha llevado hasta hoy, pero no ha sido hasta el año 2009 cuando se lanzó el Bitcoin, la primera criptomoneda.

El Bitcoin, la primera criptomoneda

Satoshi Nakamoto fue el creador del BITCOIN, aunque no se tiene muy claro quién es realmente este personaje, si alguien real o una o varias personas actuando bajo este pseudónimo. El día 3 de enero de 2009 se lanzó el primer bloque, el llamado Bloque Génesis, que daba inicio a la generación de Bitcoins.

A partir de ahí, se comenzó el minado de esta criptomoneda, de manera que comenzó a funcionar, aunque a niveles solo de personas conocedoras del sistema de minado. Hubo quien se interesó en el nuevo sistema económico virtual y consiguió unos pocos Bitcoins y luego lo olvidó. Para hacerse una idea, el primer intercambio real entre bitcoins fue la compra de 2 pizzas por 10.000 BTC, hace poco más de 7 años.

El Bitcoin comenzó a ganar popularidad y su paridad con el dólar comenzó a crecer. Estos se encontraron, pocos años después, con que habían conseguido millones de dólares con solo unas decenas de Bitcoins. ¿El resultado? El inicio de la popularización del Bitcoin y la idea de que se trata de una manera rápida de hacerse milonario. Y con esto, llegaron más criptomonedas.

Más criptomonedas

Poco a poco se han ido popularizando otras criptomonedas como Ethereum, Ripple, EOS… y muchas más. Cada una de ellas tiene una manera distinta de crecer y unos códigos distintos. Algunas requieren de la participación colaborativa entre los usuarios, que participan conjuntamente para conseguir hacer crecer la cantidad de criptomonedas mediante el minado, mientras que otras sirven como forma de financiación al más puro estilo crowdfunding.

En esta colaboración está la fuerza de la mayoría de las criptomonedas, ya que se actúa para generar una seguridad que evita un hackeo de las criptomonedas. Para entenderlo fácilmente, se trata de miles de nodos (ordenadores) que confirman cada transacción en milésimas de segundos, de manera que cada uno almacena la cantidad en cada billetera o wallet evitando así poder manipular esta información. Pero aún así, estamos ante una tecnología nueva, todavía en un período de construcción y con muchos agujeros que pueden causar problemas graves para los usuarios.

Estafas, inestabilidad y una tecnología demasiado nueva

Con el crecimiento de las criptomonedas han llegado las empresas que han intentado sacar un beneficio no del todo legal. Ha habido intentos de estafa (y sigue habiéndolos), que se han atajado de manera contundente, pero los problemas siguen ahí, presentes.

Toda esta inestabilidad, que hace que el valor de las criptomonedas baje y suba de manera inmediata a niveles extremos, provoca que exista un gran riesgo a la hora de operar con las criptomonedas. El riesgo y la actuación de algunas empresas, individuos y grupos de usuarios ha provocado que las grandes empresas de internet, las que están presentes en casi todos los dispositivos, hayan eliminado los anuncios de empresas relacionadas con las criptomonedas.

Facebook, Google Adworks y el resto de grandes empresas han optado por eliminar cualquier anuncio relacionado con criptomonedas. Esto ha provocado que mucha gente se sienta insegura a la hora de utilizar este tipo de dinero virtual. Y eso está bien, aunque se está trabajando muy en serio para conseguir que las criptomonedas superen esta etapa inicial, trabajando en la tecnología y en el software que lo mueve para que sea una moneda totalmente válida y efectiva.

Bancos, empresas tecnológicas y usuarios

Hoy, las criptomonedas son una opción peligrosa para invertir. Son inestables, su valor es muy volátil y pueden desaparecer o ser prohibidas, como ha ocurrido en varios países. La tecnología puede mejorar y hacer que las criptomonedas sean una opción real y segura, pero por ahora, es mejor estar en guardia y no fiarse de quien quiere hacernos creer que con poco conseguiremos convertirnos en millonarios.


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