
Una manera accesible de integrar un portátil o equipo de sobremesa como centro de entretenimiento, es conectarlo a una pantalla con entrada HDMI o a una cadena de música, sin grandes inversiones. Una de las primeras cosas que tendremos que tener en cuenta es la calidad de la tarjeta de sonido y el reproductor multimedia que vamos a utilizar, ya que de ello depende en gran medida la calidad de reproducción.
Si no nos es posible cambiar la tarjeta de sonido por otra de calidad profesional, no todo está perdido. Podremos integrar al reproductor elegido los plug-ins VST; los mencionados plugins sirven para reemplazar el hardware tradicional de reproducción por herramientas software, en los casos en que el reproductor acepte compatibilidad con tecnología VST, que son la mayoría de los más usados. Casi todos los VST son gratuitos y los hay desde complementos de ecualización de hasta 32 canales, hasta ampliadores de efecto estéreo, surround o con control de delay, solo por mencionar algunos.








