Tanto si algunas veces te has fijado en la cantidad de disco duro que está ocupado o si ya te ha salido el aviso de que tenías poco espacio en disco, nos viene a la cabeza lo siguiente: “Pero ¿Por qué si yo no he instalado nada?”. No tienes por qué haber instalado algo nuevo, sino que simplemente gran parte del problema es el descomunal tamaño que pueden alcanzar las carpetas C/Usuarios/”tu nombre de usuario” en Windows 7 o la carpeta Documents and Settings en Windows XP, más grande que la del propio Windows.
En estas carpetas se almacenan nuestros perfiles de usuario y son usadas por los programas para almacenar cosas tales como temporales o archivos de instalación. Si te fijas, también encontrarás a Mis Documentos, los archivos temporales de algunos navegadores, los temporales de Windows y la carpeta con los elementos del Escritorio. El problema es que tanto Mis Documentos como la del Escritorio (si tienes, como yo, la mala costumbre de dejar en el escritorio muchos ejecutables de programas o carpetas de 100 GB llenas de fotos) son las carpetas más usadas y en donde dejamos todo lo que descargamos, en donde almacenamos documentos, música, fotos y un largo etcétera.







