30 junio 2014 Internet

Facebook

Hace no muchos años muchas empresas dedicaban grandes esfuerzos a recopilar información sobre todos nosotros. Actualmente, con el impacto de las redes sociales, nosotros mismos entregamos cantidades ingentes de información a algunas empresas, en muchas ocasiones de forma despreocupada, así que estas se encuentran con una especie de barra libre de información que usan cada día para experimentar y monetizar pero todo tiene un límite y Facebook parece haberlo superado con su última investigación que ha levantado mucha polémica.

Para los que todavía no hayáis leído sobre el experimento os hacemos un pequeño resumen. Durante 2012 Facebook eligió a cerca de 700.000 usuarios y, sin pedir su consentimiento, modificó su feed de noticias. A algunos de estos usuarios les enviaba noticias positivas y a otros negativas con el propósito de comprobar si la exposición a un determinado tipo de noticias influía en las emociones y ánimos de los usuarios.

Para ello Google analizó las reacciones de los usuarios y su comportamiento que suele ser distinto dependiendo del estado de ánimo, algo que se puede saber por las noticias que se comparten, el tipo de páginas que se visitan o los emoticonos que se usan. El resultado del experimento indicó que las noticias recibidas sí influían, algo previsible pero bueno, un experimento que puede ser interesante pero se les olvidó pedir el consentimiento de los usuarios para llevarlo a cabo.

Ante esta situación se ha levantado bastante polémica con muchas críticas por parte de usuarios de la red social y también expertos que han resaltado la falta de ética del experimento que, a la postre, influyó en el estado de ánimo de algunos usuarios sin que estos lo supieran. Facebook ha tenido que salir al paso y pedir perdón recalcando que su objetivo era mejorar su servicio pero esto nos debería hacer reflexionar sobre nuestro uso de las redes sociales.

Como seguro que ya sabéis, toda la información que publicamos en las redes sociales es valiosa para empresas como Facebook. Además, son capaces de darles usos que ni siquiera nosotros imaginamos. Por ello es interesante reflexionar sobre el uso que hacemos de ellas, el tipo de contenido que publicamos, la cantidad de tiempo que pasamos en ellas y el grado en el que nos podemos creer lo que se publica ahí, algo que también puede influirnos cuando incluso podría darse el caso de que muchas cosas ni siquiera sean ciertas.

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  1. Bitacoras.com 1 julio 2014

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