25 noviembre 2015 Actualizaciones

Windows 10

Windows 10 vuelve a entrar en la polémica. Parece que una pequeña parte de las actualizaciones tienen funciones no deseadas por los usuarios y que dan problemas o ejecutan comandos ciertamente populares (y no muy buenos). La versión sobre la que vamos a hablar en esta ocasión es la 1511, la cual se instala, de momento, solo en PC. Sin embargo, tras ejecutar el parche, también se realiza la desinstalación de algunas aplicaciones.

Según han admitido los propios usuarios, no se observa ningún tipo de confirmación sobre esta operación, lo que indica que todo se realiza de manera “oculta”. Los programas afectados serían, entre otros, CPU-Z, el centro de control de AMD Catalyst y CPUID. Como veis, todos están relacionados con el hardware con el que cuenta el equipo, por lo que nos atrevemos a decir que no sería extraño encontrar incompatibilidades e incluso fallos gráficos tras la actualización.

Este tipo de acciones no solo demuestra que el control de versiones de Microsoft sobre su Windows 10 es inexacto. También hay que tener en cuenta que no son fiables para entornos en producción, poniendo los sistemas operativos en peligro en más de una ocasión. Por el momento, la compañía no ha realizado ninguna declaración al respecto, aunque pronto se debería poner en marcha algún tipo de solución.

Nuestra recomendación es que no actualicéis a la versión 1511 de Windows 10 hasta que haya un nuevo parche que no dé el problema. De hecho, si estáis en un entorno de producción crítico, este tipo de parches deben implementarse con mucho cuidado y, si es posible, con varias pruebas anteriores.

Vía | Ghacks

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