19 junio 2017 Comunicaciones, Seguridad

WhatsApp

Por lo general, cuando enviamos cualquier tipo de contenido utilizando WhatsApp, también se pone en marcha el cifrado implementado, el cual evita que terceras personas puedan ver el material que se está compartiendo. Esto es bastante útil, ya que nuestra privacidad es completamente privada. Sin embargo, ocurre una excepción: si enviamos una URL, esta solicita metadatos al servidor destino. Información gracias a la que se pueden mostrar algunos detalles en nuestros dispositivos… Pero que también hacen que las comunicaciones sean menos seguras.

Los metadatos que se solicitan son la meta-descripción de la página y la imagen que está asociada. Lo malo es que esta petición se realiza utilizando GET, y proporcionando la misma dirección IP que los usuarios están utilizando. Por lo tanto, se desvelan al servidor algunos detalles privados de los dispositivos. Por ejemplo, la versión de Android. Y este es solo uno de los datos.

El problema no es que el servidor destino pueda obtener detalles acerca de los dispositivos, sino que los equipos puedan desvelar información privada, y de la que no conviene informar con tanta facilidad. Un inconveniente que se espera se pueda solucionar en las próximas versiones de la aplicación de mensajería instantánea.

Por el momento, WhatsApp podría ser calificada como una aplicación segura, en cuanto a las conversaciones, pero insegura en cuanto a las comunicaciones con otros servidores. La lucha por la privacidad sigue vigente. Aunque en este caso Facebook tendrá que trabajar todo lo posible para evitar males mayores en torno al robo de datos personales.

Vía | Twitter – mulander

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