
La compañía de seguridad italiana ITSEC ha revelado que ha podido “fabricar” un rootkit que ataca el cargador UEFI de Windows 8, sobreescribiéndolo y pasando por alto todas las medidas de seguridad. Recordemos que el UEFI es el reemplazo de la BIOS que exige que el sistema operativo y sus drivers estén firmados digitalmente, que Microsoft ha desarrollado desde la versión de 64 bits de Windows 7.
Lo que hace exactamente el rootkit es permitir la carga de controladores sin firma digital autorizada por Microsoft, precisamente lo que intenta impedir el UEFI. A grandes rasgos, puede compararse a los antiguos virus que atacaban el MBR, el arranque de las primeras versiones de Windows.







